El peritaje lingüístico se utiliza cuando la controversia depende del sentido del texto, la forma de expresión, el contexto, el destinatario y los rasgos discursivos del enunciado. Sus objetos pueden ser publicaciones, comentarios, correspondencia, contratos, publicidad, marcas y materiales de audio y vídeo.

El perito establece rasgos lingüísticos especializados, pero no sustituye al tribunal ni da una calificación jurídica definitiva.

Qué se puede hacer

  • reunir el texto controvertido y su contexto;
  • formular preguntas adecuadas para el especialista;
  • valorar la necesidad de un estudio multidisciplinar;
  • preparar un informe de especialista o una revisión.